No tenía ganas de ver ninguna película excesivamente larga o que tuviera que pensar mucho, simplemente quería pasar el rato, así que como había visto buenas críticas acerca de esta película de animación, me decidí a verla. Mi sorpresa fue que me encontré con una película super bonita y que me hizo llorar a moco tendido, aunque para ser totalmente sincera, no hace falta mucho para eso.
¿Quieres saber sobre qué trata Klaus?
A Jesper, el peor estudiante de la academia postal le destinan a Smeerensburg, una gélida isla cerca del Círculo Polar Ártico donde los vecinos apenas intercambian palabras debido a los conflictos que se han heredado de generación en generación. Cuando Jesper está a punto de rendirse debido al poco correo que se genera en la isla, descubre a Klaus, un misterioso carpintero que vive aislado en una cabaña repleta de juguetes hechos a mano.
Una película que hace que encajen todos los misterios alrededor de Santa Klaus, o al menos para esos niños que la van a ver y van a seguir con la ilusión, lo que hace que a los mayores nos salga una sonrisa a cada rato.
Llena de amor e ilusión, con momentos triste que hacen que todo se vuelva más bonito aún. Una historia sencilla pero bien desarrollada, al igual que los personajes.
En definitiva, una bonita película navideña que seguramente te sacará alguna sonrisa o, si eres como yo, también alguna lágrima.




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